POR SIEMPRE, PEPO ¡¡de Paskual Mas

POR SIEMPRE, PEPO ¡¡

El silencio de las paredes
agitadas son por un leve suspiro.
Movimientos imperceptibles
agitan tus pensamientos.

Brillan tus ojos
cuando de miel es tu boca.
Tiembla el mar
al ritmo de tu respiración.

Se te entrelazan los elementos con los sentimientos .
Agua, Tierra, Aire, Fuego,
Latido, Miedo, Esperanza, Ilusión.

Vuelve a llover en tu mirada infinita.

Suaves pasos aligeran mi caminar,
de tiempos pasados,
de tiempos futuros.
De tu presencia.
De tu ausencia.

Vuelven a piar los pájaros
en esta nuestra ciudad.

Siempre estan ahí,
esperando que las puertas se abran,
que aguzemos el oído
y que el suave agitar de sus alas
den libertad a nuestra imaginación.
Pk+

11 de marzo 2015.  Esta a los escasos 53 años y 3 días, nos ha dejado mi entrañable y querido amigo PEPO ( Jose Maria Bosch Alarcon ). Cuantas risas y emociones compartidas. Cuantos amaneceres y atardeceres rodeados de diosas y diablos.

Te echaré de menos amigo (de hecho ya lo estoy haciendo), echaré de menos haber sido tu confesor, tan poco pródigo Tú, de tus emociones y confidencias, de tus alegrías y tus tristezas y sobretodo de haber compartido un periodo terrenal, corto, demasiado corto, coincidiendo en espacio y en tiempo, discrepando y discutiendo de lo humano y divino, de futbol y política de esto y de aquello consiguiendo que en cada palabra dicha, nuestra amistad aumentaba, eso sí, siempre sin coincidir………

foto de pepo y Pascual

Esta Foto que voy a mostrar hace hoy ya 25 años y 71 días que fue tomada, en la Nochevieja de 1990.

En la Nochevieja del 2015, un poco más mayores pero de espíritu igual de joven, comentabamos los avatares con tu mujer y tu hijo (buen legado dejas) de esa memorable noche, como tantas otras que a lo largo de tu corta vida hemos compartido.

Descansa en Paz .Por siempre en mis recuerdos y en mi corazón.

— con Jose Maria Bosch Alarcon.

 

 

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poemario de Violeta Gambín

violeta y otros

Las ventanas abiertas

La autora del libro de poemas, Violeta Gambín Sevilla, ha escrito este poemario para dedicarlo a quienes   están en el atardecer de la vida. 

Cuando en el corazón tenemos odio y este no encuentra salida, debemos alejarnos de aquello que nos lo provocó. No importa el tiempo que tarde en cicatrizar la herida, lo que importa es que durante este periodo de retirada, brotará la reflexión y se agudizará la mente dando paso al olvido. De ahí que de vez en cuando sean buenos ciertos descansos para acostumbrar al corazón a mirar con los ojos del alma. 

Para olvidar no es necesario torturarse con lo que pudo haber sido y no fue; para olvidar sí es necesario abrir las ventanas del alma, esos chacras que están en nuestra mente y que son los únicos lugares a los que debemos encaminarnos para aliviar los ultrajes, las humillaciones y el dolor. No hay mejor terapia que cerrar la puerta al pasado con la mirada puesta en el futuro: respirar, respirar y mirar a tu alrededor, pues ningún pasado puede ser mejor que el futuro que está por venir, y que debemos construir con ilusión.

DON TRAJE Y DON GABÁN

Don Gabán y don Traje acurrucados están
en el portal de un edificio que cobijo les da.
Don Gabán era maestro de escuela;

y don Traje trabajaba en una tienda

como comercial.
Hace un año perdieron techo y trabajo.
Hoy no tienen mesa a la que sentarse ni turrón
ni champán ni regalos de Reyes ni ilusión ni Navidad.
«¡Ábreles la puerta de tu casa, déjalos entrar!»
…que llegó Navidad.
Comparte con ellos mazapanes, cordero,
alegría, villancicos y lo más importante:

el calor de un hogar.

Dice la voz de la conciencia que azuzándote está:
«¡No olvides que hoy es Nochebuena,
y mañana Navidad!
»Que te puedes ver algún día
pobre de solemnidad,
y te gustará que una mano amiga
te regale amor por Navidad.
»Por que no has de olvidar,
que don Traje y don Gabán
tuvieron casa un día y un abeto
con colgantes de colores divertidos,
y hasta una mesa bien dispuesta
con viandas y buenos vinos al llegar Navidad».

«¡Ábreles la puerta de tu casa,
déjalos entrar!»
…que llegó Navidad.

Hoy que es Nochebuena el cielo se viste de estrellas,
y la luna refulgente está, porque tu corazón
has abierto a don Traje y a don Gabán.

Ventanas abiertas

Otoño entra, ¡entra en mi casa!
He dejado mi ventana abierta
para que se cuele el aire fresco
de la noche y renueve mis ideas.
Pensamientos nuevos dejará

revolotear en mi cabeza,
como si fueran pájaros
que vienen de otras tierras.
Sentiré sus quejas como si fueran mías.
Sus cantos dejarán, en mi mente cada día,
pequeños soplos de nueva vida.
Dejaré que entren. No me da miedo
que otros piensen de manera diferente.

LA MUCHACHA DE LA DULCE MIRADA

La chica de la dulce mirada se refleja

en el espejo del agua y, admirada,

contempla en él su silueta enmarcada.

¡Silencio! Apenas unos momentos lejos del miedo,

segundos de descanso que brinda a su cuerpo.

Libre, se atusa el pelo con sus dedos,

descansada de un mal recuerdo.

¡Ya no está él para gritarle,

para pegarle,

para arrancarle  sus sueños!

Descalza, camina por el sendero, untando sus pies

en barro fresco.

Se siente feliz, como una niña

que estrena zapatos nuevos.

¡No quiere que llegue la hora de ir a su encuentro!

Prefiere la distancia al abucheo,  al desprecio,

al juego del amante enamorado de los celos.

Coqueta, se arregla su demacrado aspecto:

¡no quiere que la vea sufrir en silencio!

Quiere sentirse digna, dueña de sí misma…

¡mujer por un tiempo!

Pero de pronto ve truncado su sueño:

el marido regresa como todas las noches:

Ebrio.

La muchacha palidece de nuevo.

Se siente débil, incapaz de enfrentarse

al monstruo que él lleva dentro.

Como todas las noches

desde que él le declaró amor eterno,

ella aprieta los puños para no gritar su sentir:

no ser más que un objeto, del que él abusa

sin contemplaciones ni miramientos.

Le gustaría salir corriendo, alejarse de aquel infierno,

pero él la sujeta del pelo

y la arrastra por el suelo.

Ella ahuyenta a su dolor,

anegado en lágrimas  su rostro descompuesto.

¡Algún día la matará!

https://www.youtube.com/watch?v=b6aJmLSxPwc

 

LOS DRAGONES DE LA GUERRA

Advertí el miedo en tus ojos negros

en la noche oscura de tu silencio.

La media luna adorna tu negro pelo.

De luto y pena se viste tu pueblo.

Los dragones de la guerra lanzan bombas de fuego.

En jirones se rompió el velo.

Al jinete de la guerra dragones poderosos le alimentan.

Se muere Gaza al paso del jinete de la guerra.

El jinete de la guerra como un segador

¡siega que te siega!, dejando muertos a su paso por la tierra.

El jinete de la guerra ha llegado cabalgando,

ha viajado muy despacio y su espada lleva en alto.

 

 

ME GUSTA LA LIBERTAD de Tere Hermoso

libertad

Me gusta la libertad y en el vientre de mi madre

Por ella empecé a luchar

Fui hija de madre soltera

6 meses en el vientre de mi madre

Una madre en soledad.

Me gusta la libertad

contra fajas y vestidos estrechos

tuve que luchar en el vientre de

mi madre una madre en soledad.

Vientre de pueblo oprimido sin

Cultura y sin pan, en el vientre

Querido  de mi madre al opresor aprendí a odiar.

Me gusta la libertad

VOLAR de Tere Hermoso

tere

VOLAR

Alcé mis alas al viento

 y no paré de volar.

Logré que mi pensamiento

lo cotidiano olvidara, solo

sentí las campanas de soñada

Libertad.

Y sin techo ni paredes

igual que las golondrinas una a una las espinas de

mi frente y o arranqué.

Y alcé vuelos muy altos

para luego descender.

Pero seguiré volando cuan rápida

golondrina quitándome las espinas

en la tierra para siempre yo

nunca me posaré.

Que no me corten las alas,

me volverán a crecer, alas de águila

real conseguiré y o tener.

Ya estoy volando otra vez

CATI CIFUENTES: CON LA PRIMERA LUZ

 

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Poema dedicado a Maria del Rosario Salcedo- Abuela de Cati Cifuentes Salcedo

CON LA PRIMERA LUZ

Con la primera luz desayuna

entre soledad y agua cebada

Sombras de tierra

a la quebrada alma abren espacio.

Caminata o bicicleta

A las ocho comienza otra jornada

entre naranjos y cosecha.

Prepara pan, cántaro y sardinas

con una odos berenjenas

para asar a la lumbre el mediodía

si no tocino o morcillas.

De sol, recolectando naranjas, a sol.

De sol, falda larga y alpargatas,

pañuelo y sombrero, a sol.

Cada fruto del árbol

que toman sus manos jóvenes

la va acercando a la casa,

sus hijos la esperan todo el día

hasta poco antes de sonar las sirenas.

Y canta esas canciones.

Puesto que ella no habla

Trae hacia sí

aquellos tiempos del día que fue a verlo

para cuidarle un poco de las cárceles franquistas

y le entregaron una manta,

 

Trae hacia sí

Aquel tiempo de luna fría invernal

del cuatro de diciembre de 1941,

intervalo entre su santo y el tiro de gracia.

Sin darse cuenta las canta.

Y todos se lo recuerdan.

-María del Rosario, esas canciones no,

o mira lo que le pasó a tu marido-

Y aunque quiera olvidarlas

de la boca no se le van:

“Arriba, parias de la Tierra.
En pie, famélica legión.
Atruena la razón en marcha,
es el fin de la opresión.
Del pasado hay que hacer añicos,
legión esclava en pie a vencer,
el mundo va a cambiar de base,
los nada de hoy todo han de ser.
Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.
Ni en dioses, reyes ni tribunos,
está el supremo salvador.
Nosotros mismos realicemos
el esfuerzo redentor.
Para hacer que el tirano caiga
y el mundo siervo liberar,
soplemos la potente fragua
que el hombre libre ha de forjar.
Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.
La ley nos burla y el Estado
oprime y sangra al productor.
Nos da derechos irrisorios,
no hay deberes del señor.
Basta ya de tutela odiosa,
que la igualdad ley ha de ser,
no más deberes sin derechos,
ningún derecho sin deber.
Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.”

Letra extraida  de:

http://www.guerracivil1936.galeon.com

Himnos y canciones de la Guerra Civil

https://www.youtube.com/watch?v=i659NB2NoHk

 

 

ORIHUELA SU CASA

En abril del 2016 como todos los años se realiza la senda del poeta un recorrido por todos los sitios donde Miguel Hernández vivió, desde Orihuela, Cox, Callosa del Segura, Albatera, Crevillente, Elche, Rebolledo y Alicante donde murió. De viernes a Domingo se hace la senda del Poeta andando. durmiendo en el polideportivo de albatera, en la universidad de Elche y se llega el domingo a Alicante.

Antes de salir de la senda una parada necesaria e imprescindible es la casa del Poeta.

Estas son las fotos obtenidas de su visita.

Josefina Manresa

Josefina Manresa Marhuenda, la que fue esposa del poeta Miguel Hernández, falleció en Elche (Alicante) el 18 de febrero de 1987, a los 71 años de edad a causa de un cáncer de mama. Josefina fue la mujer que inspiró a Miguel Hernández el libro de poemas El rayo que no cesa, en mi opinión y en opinión de muchos uno de los mejores libros de la lírica española. Además, también le inspiró otros poemas amorosos igual de hermoso.


Josefina a raíz de la trágica muerte de Miguel Hernandez en 1942 veló por la difusión de la obra de su marido. Sin embargo, muchos desconocen información acerca de la vida de esta señora que vivió en la guerra y tantos años después, padeció hambre y amó al poeta hasta que fue llevada por la enfermedad. Cuando él estuvo en prisión, su mujer Josefina Manresa le envió una carta en la que mencionaba que sólo tenían pan y cebolla para comer, situación que inspiró al poeta y compuso en respuesta las Nanas de la cebolla, las nanas más tristes de la literatura española.

A dos meses y medio del fallecimiento de su otro hijo, nació Manolillo. Josefina le envió una foto del pequeño que acababa de nacer y el padre comentó en una carta: “No pasa un momento sin que lo mire y me ría, por muy serio que me encuentre, viendo esa risa tan hermosa que le sale delante de los cortinones y encima del catafalco ese en que está sentado. Esa risa suya es mi mejor compañía aquí y cuanto más la miro más encuentro que se parece a la tuya. Y los ojos, y las cejas y la cara entera. Este hijo nuestro, por quien no debes perder el ánimo y la confianza en esta vida, es más tuyo que mío. El otro era más mío…”

Las penurias que ella vivió mientras él se encontraba apresado inspiraron el poema de las Nanas de la cebolla. Ella le informó de su trágica situación y Miguel, muy afectado por la noticia y Miguel dice lo siguiente: “Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme…”.

NANAS DE LA CEBOLLA

https://www.youtube.com/watch?v=038o8tRSbrE

La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.

Escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla,

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

 Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar,

cebolla y hambre.

Una mujer morena

resuelta en luna

se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete, niño,

que te traigo la luna

cuando es preciso.

Alondra de mi casa,

ríete mucho.

Es tu risa en tus ojos

la luz del mundo.

Ríete tanto

que mi alma al oírte

bata el espacio.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

 cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea.

Es tu risa la espada

más victoriosa,

vencedor de las flores

y las alondras

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos

y de mi amor.

La carne aleteante,

súbito el párpado,

el vivir como nunca

coloreado.

¡Cuánto jilguero

se remonta, aletea,

 desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:

nunca despiertes.

Triste llevo la boca:

ríete siempre.

Siempre en la cuna,

defendiendo la risa

pluma por pluma.

Ser de vuelo tan lato,

tan extendido,

que tu carne es el cielo

recién nacido.

¡Si yo pudiera

remontarme al origen

de tu carrera!

Al octavo mes ríes

con cinco azahares.

 Con cinco diminutas

ferocidades.

Con cinco dientes

como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos

serán mañana,

cuando en la dentadura

sientas un arma.

 Sientas un fuego
correr dientes abajo

buscando el centro.

Vuela niño en la doble

luna del pecho:

él, triste de cebolla,

tú, satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa ni

lo que ocurre.

 Publicado por Silvia Serret  en  http://www.actualidadliteratura.com/josefina-manresa-la-esposa-de-miguel-hernandez/

Josefina Manresa (mujer del Poeta Miguel Hernández)

Josefina Manresa Marhuenda, la que fue esposa del poeta Miguel Hernández, falleció en Elche (Alicante) el 18 de febrero de 1987, a los 71 años de edad a causa de un cáncer de mama. Josefina fue la mujer que inspiró a Miguel Hernández el libro de poemas El rayo que no cesa, en mi opinión y en opinión de muchos uno de los mejores libros de la lírica española. Además, también le inspiró otros poemas amorosos igual de hermoso.


Josefina a raíz de la trágica muerte de Miguel Hernandez en 1942 veló por la difusión de la obra de su marido. Sin embargo, muchos desconocen información acerca de la vida de esta señora que vivió en la guerra y tantos años después, padeció hambre y amó al poeta hasta que fue llevada por la enfermedad. Cuando él estuvo en prisión, su mujer Josefina Manresa le envió una carta en la que mencionaba que sólo tenían pan y cebolla para comer, situación que inspiró al poeta y compuso en respuesta las Nanas de la cebolla, las nanas más tristes de la literatura española.

A dos meses y medio del fallecimiento de su otro hijo, nació Manolillo. Josefina le envió una foto del pequeño que acababa de nacer y el padre comentó en una carta: “No pasa un momento sin que lo mire y me ría, por muy serio que me encuentre, viendo esa risa tan hermosa que le sale delante de los cortinones y encima del catafalco ese en que está sentado. Esa risa suya es mi mejor compañía aquí y cuanto más la miro más encuentro que se parece a la tuya. Y los ojos, y las cejas y la cara entera. Este hijo nuestro, por quien no debes perder el ánimo y la confianza en esta vida, es más tuyo que mío. El otro era más mío…”

Las penurias que ella vivió mientras él se encontraba apresado inspiraron el poema de las Nanas de la cebolla. Ella le informó de su trágica situación y Miguel, muy afectado por la noticia y Miguel dice lo siguiente: “Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme…”.

NANAS DE LA CEBOLLA

https://www.youtube.com/watch?v=038o8tRSbrE

La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.

Escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla,

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

 Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar,

cebolla y hambre.

Una mujer morena

resuelta en luna

se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete, niño,

que te traigo la luna

cuando es preciso.

Alondra de mi casa,

ríete mucho.

Es tu risa en tus ojos

la luz del mundo.

Ríete tanto

que mi alma al oírte

bata el espacio.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

 cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea.

Es tu risa la espada

más victoriosa,

vencedor de las flores

y las alondras

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos

y de mi amor.

La carne aleteante,

súbito el párpado,

el vivir como nunca

coloreado.

¡Cuánto jilguero

se remonta, aletea,

 desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:

nunca despiertes.

Triste llevo la boca:

ríete siempre.

Siempre en la cuna,

defendiendo la risa

pluma por pluma.

Ser de vuelo tan lato,

tan extendido,

que tu carne es el cielo

recién nacido.

¡Si yo pudiera

remontarme al origen

de tu carrera!

Al octavo mes ríes

con cinco azahares.

 Con cinco diminutas

ferocidades.

Con cinco dientes

como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos

serán mañana,

cuando en la dentadura

sientas un arma.

 Sientas un fuego
correr dientes abajo

buscando el centro.

Vuela niño en la doble

luna del pecho:

él, triste de cebolla,

tú, satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa ni

lo que ocurre.

 Publicado por Silvia Serret  en  http://www.actualidadliteratura.com/josefina-manresa-la-esposa-de-miguel-hernandez/